Psicología Infantil

Terapia Psicológica Infantil

Psicoterapia para Niños/as en Palma del Río (Córdoba).

Los primeros años de vida son esenciales para el desarrollo de una buena salud mental. La intervención temprana en caso de dificultades emocionales o cognitivas puede tener un impacto positivo a largo plazo, mejorando las habilidades sociales, la autoestima y el rendimiento académico del niño. Además, la psicología infantil también ayuda a fortalecer las relaciones familiares y escolares, creando un ambiente de apoyo y comprensión para los pequeños.

Beneficios de la Terapia Infantil

  • Mejora la autoestima y la confianza.
  • Fomenta una mejor relación con los padres y maestros.
  • Ayuda a superar miedos, fobias o traumas.
  • Potencia el desarrollo de habilidades sociales y de resolución de problemas.
  • Facilita el manejo de emociones complejas como la tristeza, frustración o rabia.

¿Cuándo llevar a mi hijo/hija a terapia?

- Cambios importantes en su comportamiento

  • Aislamiento social o rechazo a interactuar: Si muestra poco interés en jugar con otros niños o se aleja de las interacciones sociales, esto podría indicar un problema emocional o de adaptación.
  • Aumento de la irritabilidad o agresividad: Si tu hijo se vuelve más irritable, agresivo o tiene rabietas intensas y frecuentes, podría estar lidiando con ansiedad, frustración o problemas emocionales.
  • Regresión en habilidades previas: Si vuelve a comportarse como cuando era más pequeño, como mojarse en la cama, succionar el dedo o temer a situaciones cotidianas que antes no le causaban miedo, podría ser una señal de estrés o inseguridad.

- Dificultades emocionales o de regulación

  • Miedos persistentes o fobias: Miedos excesivos o irracionales a situaciones cotidianas, como a la oscuridad, a estar solo o a situaciones sociales, que afectan su bienestar.
  • Tristeza constante o ansiedad: Si parece estar constantemente triste, ansioso o preocupado sin razón aparente, podría estar experimentando emociones que no sabe manejar adecuadamente.
  • Explosiones emocionales descontroladas: Si el niño no puede calmarse tras un episodio de enojo o frustración, y sus emociones parecen desbordarse sin control, un psicólogo puede ayudar a trabajar en habilidades para gestionar estas emociones.

- Dificultades en el ámbito escolar o de aprendizaje

  • Dificultades para concentrarse: Si notas que tu hijo tiene problemas para concentrarse en las tareas o actividades, o si se distrae constantemente, podría ser un indicio de un trastorno de atención.
  • Retrasos en el desarrollo académico: Si tu hijo tiene dificultades para aprender a leer, escribir o hablar, podría estar experimentando un trastorno del aprendizaje, como la dislexia o un retraso en el desarrollo del lenguaje.
  • Desajustes sociales en la escuela: Si tiene problemas para relacionarse con sus compañeros o se siente excluido, podría estar lidiando con dificultades sociales o emocionales.

- Reacciones ante situaciones estresantes

  • Reacciones excesivas ante cambios: Si un cambio importante en su vida, como mudarse, el nacimiento de un hermano o la separación de los padres, genera una reacción desproporcionada que dura más tiempo de lo esperado.
  • Dificultades tras un evento traumático: Si tu hijo ha experimentado una pérdida, un accidente o alguna otra experiencia traumática y muestra signos de angustia, pesadillas o regresión en su comportamiento, podría necesitar ayuda para procesar la experiencia.

- Problemas con el control de impulsos y la conducta

  • Comportamientos agresivos hacia otros: Si tu hijo actúa de forma agresiva hacia otros niños o adultos (golpes, mordiscos, empujones), podría ser necesario intervenir para enseñarle habilidades de resolución de conflictos y autocontrol.
  • Destrucción de objetos o conductas destructivas: Si constantemente rompe cosas o muestra una tendencia a destruir objetos sin explicación aparente, puede ser una señal de que está lidiando con emociones difíciles.

- Alteraciones en los hábitos de sueño o alimentación

Los trastornos del sueño y la alimentación son señales claras de que un niño puede estar atravesando dificultades emocionales:

  • Dificultades para dormir: Si tu hijo tiene problemas para conciliar el sueño, experimenta pesadillas frecuentes, o muestra miedo a la hora de acostarse, esto puede indicar ansiedad o miedo.
  • Cambios en el apetito: La pérdida de apetito o el comer en exceso pueden ser signos de que el niño está lidiando con estrés, ansiedad o alguna otra dificultad emocional…

- Comportamientos autolesivos o preocupantes

Si tu hijo se involucra en comportamientos autodestructivos o muestra signos preocupantes, como:

  • Autolesiones: Si tu hijo se hiere a sí mismo (mordiscos, rasguños, golpes) de forma intencional.
  • Comportamientos de daño a otros: Si muestra una constante agresión o falta de empatía hacia otros niños, animales o incluso familiares

Teléfono de información: 690 667 899

Psicoterapia para Niños y Adolescentes en Palma del Río, Peñaflor, Fuente Palmera, Posadas, Almodovar, Córdoba.